Caminamos entre los invitados y yo no puedo evitar estrujar con ímpetu mi cítara, la madera cruje levemente por la fuerza aplicada, Clío pasa su brazo por el mío, acercándome a ella alegre.
—Tranquila, todo irá bien… te lo aseguro—
Vemos a Apolo ahí parado, mirando con nervios el escenario, nos acercamos con cautela y Clío llama su atención poniendo sus manos sobre su hombro, al verme abre los ojos de par en par, al inicio se ve sorprendido por mi vestimenta, luego dibuja una expresión de nervi