—¿Eveline? —sacude su mano frente a mi rostro.
Parpadeo perdida, no he logrado escuchar lo que dijo. Claro que no querida, si estabas comiéndolo con la mirada. Escucho a mi subconsciente.
—¿Eh?
—Te has quedado distraída mirándome, ¿estás bien? —trago grueso cuando su mirada azulada me observa.
—S-sí, sí claro. Solo estaba pensando en mis cosas —miento rogando al cielo que no se me note el sonrojo en mis mejillas.
—Bueno, te comentaba que necesito reorganizar aquel estante. Cada carpeta por colo