POV. Eveline
Seco el sudor de mi frente pasando mi antebrazo, estoy tan agotada que no siento las extremidades de mi cuerpo. Llevo horas llevando y trayendo platos sucios, jamás había cargado tantos trastes en mi vida. Me apresuro a arreglar los últimos cubiertos y salgo de la enorme cocina del restaurante vacío, pues la mayoría de los empleados ya se han ido.
—¿Aún estás aquí? Creí te habías marchado —escucho a mi jefe.
También parece dispuesto a retirarse.
—Sí, quería adelantar algunas cosas