51. Ten buena noche y no descanses
Noah se despertó, miró la hora en su celular y se sorprendió al ver que no era medianoche. Al parecer, el tiempo junto a Ale les había rendido más de lo imaginado y todavía podía disfrutar de su compañía por algunas horas más.
La luna iluminaba a través de la ventana, que no tenía la cortina cerrada, pero tampoco era algo por lo cual preocuparse, pues nadie podía ver hacia el interior, debido a que los edificios cercanos eran más bajos. Efectivamente, ella tenía razón respecto a la vista desde e