Dentro del baño, Estelle momentáneamente olvidó que había una luz dentro. Corrió la cortina y se miró en el espejo, disfrutando de la luz natural que entraba por el tragaluz. La reflexión reveló a una mujer de piel clara y tez rosada. Aunque su cabello estaba algo desordenado, no había cambiado mucho desde su adolescencia.
Después de un rato, Estelle recuperó gradualmente su compostura y examinó su cuerpo, aliviada al descubrir que nada inusual había sucedido entre ella y Cristofer la noche ant