Me regresé a la habitación con un nudo en la garganta, mi mente era tan volátil, y la desesperación que tenía me hacía pensar muchas cosas, no era capaz de concebir en mi mente la casualidad tan oportuna con Diego, y todo lo que le rodeaba, el sentarse justo a mi lado, hablarme alegando que sabía quién era, estudiar el mismo curso que yo, la vestimenta de quien lo recogió, su interés en mí, la llamada que le hizo denotar nerviosismo, todo era demasiado confuso.
— Thiago, respóndeme — Le escri