Mundo ficciónIniciar sesiónRicardo se puso su camisa y se tumbó en la cama para pensar.
―¡Demonios! ¡Qué tonto soy! ¡Rachel no se merece un monstruo como yo! ¡Quizás Christopher tiene razón otra vez! Me doy cuenta de que no merezco una mujer que me ame sinceramente, porque al final, le terminaré haciendo daño… Aunque no quiera… Estoy condenado a vivir sin amor… —reflexionaba Ricardo.Después de tomar una ducha, me puse el vestido y salí del baño. Mi rostro reflejaba una evidente desilusión y rencor contra Ric






