Mundo ficciónIniciar sesión―¡Glup!... Me… me…¿ama?... ¿Lo… lo crees? —dudó Ricardo, mientras su corazón empezó a excitarse sin control. El oír esas palabras despertó en Ricardo un sentimiento nunca antes conocido por él mismo en su pasado.
―¡Claro! Se nota luego luego… ¡Pfff! ¡Esa chica te adora! ¡Solo tiene ojos para ti! ¡Has robado su corazón! ¡Te lo aseguro! ¿No te has dado cuenta de cómo le brillan los ojos cuando te ve? ¿O cómo se sonroja cuando estás cerca? ¡Ella te ama! ¡Te ama con locura! —confirmó Rosa, ex






