Nuestra Soledad.
Capítulo XVI
Me desperté casi a las 07:00 a.m., con mucha urgencia me levante me arregle y guarde en una maleta pequeña algo de ropa, cómoda y práctica. Salí de la habitación ya la señora Elena tenía el desayuno listo, observe que tenía el ceño fruncido y la salude muy amablemente.
- Hola buen día como amanece señora Elena.
- Hola buen día, bien gracias y usted, no comió nada de la comida para la cena.
- No, la verdad que la guarde porque no podía comer más, disculpe pero no estoy acostumbra