No tuvimos tiempo de hacer absolutamente nada, la supuesta sorpresa que me tenía preparada quedó en el olvido debido a su madre, y para mi desgracia, no pude descansar como tanto había deseado de camino a allí.
Bajé escalón por escalón, con la mochila entre mis manos, Jack iba a mi lado, con sus labios totalmente sellados.
Caminábamos a prisa fuera de allí, para poder alcanzar a Deborah, quien fumaba un cigarrillo en medio de la calle.
Jack se notaba demasiado tenso para mi gusto, su madre co