Los presentes miraron con preocupación el encuentro entre ambos hombres, cuyas auras distaban de ser amistosas. Damien estaba a punto de intervenir, cuando Azabach apareció para romper con el ambiente gélido.
—¡Majestad! Lo siento, no esperaba que mi padre…
—Así es —respondió Ashal a la pregunta de Julius, sin prestar atención a la llegada de la joven nómada.
Azabach se congeló ante la reacción del emperador y luego miró a su padre, confundida. En tanto, el líder de los nómadas señaló con sev