Capítulo 81: Pista Familiar
Santiago quiso resistir y no decir nada, porque sonaba tan estúpido, tan ridículo y demasiado desesperado… bombas… ja… que chiste, era lo más ridículo que había escuchado en su vida.
Pero esa arrogancia desapareció cuando vio que la policía ingresaba al lugar para sujetarlo.
Al estar esposado nuevamente y ver que esos sujetos se notaban furiosos, entendió que tal vez… solo tal vez, no era una broma.
- Ahora sí que te metiste en un problema más serio – comentó el ofic