Gabriela
Prácticamente me la he pasado dando vueltas en esta cama sin poder cerrar los ojos ni un minuto. El reloj marca las 11:30 de la noche y por más que no quiera preocuparme mi mente empieza a traicionarme con pensamientos negativos —Mauricio mi amor llámame —Digo mirando la pantalla del celular, para luego bajarme de la cama cerrando la puerta muy despacio ya que mi tía se encuentra en la habitación de al lado y por ningún motivo quiero despertarla.
Me dirijo al sofá que está en la sala,