Demian Stuart
Ver como mi esposa entra en una pelea con Helen me hiela la sangre, esa mujer tiene un arma con la que fácilmente puede terminar con su vida. Sin embargo Catalina, no teme por ningún minuto enfrentarla. Ellas, no se tienen ninguna consideración mientras están concentradas en su pelea de quien dominará a la otra.
De seguir de esta manera mi esposa, puede resultar herida. Cuando estoy por intervenir ambas caen al suelo entre una maraña de golpes y gritos. Helen, golpea a mi mujer