Catalina Abrego de Stuart
-Hablaremos ahora sobre esa mujer Demian. ¿Quiero que me explique? ¡Odio que siempre me guardes cosas! Somos marido y mujer debemos compartir tanto lo bueno como malo. Así que comienza.
Elevo mi ceja derecha de manera sugestiva instando a hablar ¡Porque esta vez no se me salva! Estoy cansada que por querer protegerme todo el tiempo me guarde secretos.
Pero mi esposo en lugar de responder me corresponde con otra pregunta.
-Catalina, ¿Cómo te enteraste? Nadie, debía