Catalina Abrego de Stuart
-Catalina, me escuchas ¿Qué te sucede se trata de tú bebé? Necesitas ayuda –Porque no puede desaparecer este hombre de mi vida de una buena vez.
¿Por qué siempre me encuentro en los lugares menos esperados? Acaso me está siguiendo.
-No, me molestes sigue con tú camino. Lo que me pasa, no es de tú incumbencia puedes dejarme tranquila de una buena vez… ¡Ayyyyy… Ay!
Digo retorciéndome del dolor que me obliga a inclinar mi cuerpo hacia adelante para contener un poco el