Catalina Abrego
Esa mujer tenía una habilidad para irritarme enorme. Parece que ella sabe cómo tocar mi punto débil, para hacer que estalle como polvorita. Pero jamás voy a demostrar que consigue molestarme su presencia. Más que mi reacción de este momento. Porque sinceramente ni una santa soportaría a esa insufrible mujer sin enojarse un poquito.
Ahora espero que entienda un poco a qué atenerse siempre que provoque ¡Porqué me va encontrar! Ya estoy cansada de siempre dejarle pasar sus impert