Catalina Abrego
Mis últimos días habían sido una ruleta rusa de molestias estomacales matutinas que no me daban tregua. Eso sin contar con mi repulsión a muchos alimentos que antes eran de mis favoritos. Simplemente no podía verlos para nada ¡Como que este niño quizás tenia los gustos de su padre no los míos en cuanto a gustos!
Coloco mis manos sobre mi vientre acariciando distraída tratando de tener una conversación con mi retoño que no paraba de revolver mi estómago ¡Por favor bebé no compl