—No tienes que quedarte aquí —dijo Antonella, situándose detrás del mostrador.
Le sorprendía haber encontrado las ganas y la energía para levantarse de la cama después de hacer el amor con Leo. Él casi la había persuadido para quedarse en casa con él, pero con San Valentín tan cerca, aún le quedaban muchos preparativos por hacer. Además, prefería no postergar su encuentro con Annalise. Cuanto antes hablara con ella, más tranquila se sentiría. Aunque no iba a admitírselo a Leo, le preocupaba no s