—Volveré a mi departamento por un tiempo —anunció Antonella.
—¿Qué?
—Leo, no puedo quedarme aquí mientras decido que hacer a continuación.
—Puedes tener todo el tiempo y espacio que quieras aquí. Ni siquiera me verás, si es lo que quieres. Soy muy bueno para pasar desapercibido.
Antonella se habría reído de eso antes de saber a lo que Leo se dedicaba, pero en ese momento no dudaba de que Leo hablaba muy en serio.
—Leo, por favor.
La súplica en la voz de Antonella le dijo a Leo que tenía que dar