El resto del viaje transcurrió en silencio De vez en cuando, Leo lanzaba miradas furtivas a Antonella por el rabillo del ojo. La había extrañado durante los días que había estado lejos, deseando contactarla en numerosas ocasiones. Sin embargo, casi nunca podía contactar a nadie durante el tiempo que duraba sus misiones.
— El no merecía tu tiempo —dijo, asumiendo que ella aun estaba molesta por el asunto con Lucian.
—¿De quién hablas? —preguntó ella, girando la cabeza para mirarlo.
—El tipo que e