Charles caminó a su lado llevándolo a donde se quedaría durante los próximos días mientras estuviese en el Palacio del Lago. Durante el trayecto no hablaron, Aslan parecía demasiado cansado como para entablar una conversación elaborada. Una vez delante de la puerta, Charles la abrió y le mostró el interior.
-Vaya, es elegante- comentó el albino dando un paso al interior, paredes de colores pasteles, un juego de sala en un costado, un escritorio tallado, y una cama enorme de dosel con sábanas qu