"No, soy perspicaz."
Yo lo salpico con un poco de agua, y él coge mi mano, tirando de mí para que podamos avanzar en el agua directamente en frente del otro. Siento la huella de su mano en mi piel resbaladiza de agua.
Estamos tan cerca que puedo examinar cada grano brillante de agua en su carne color oliva. El impulso de inclinarme hacia adelante y probar el agua que salpica su mandíbula me abruma. El deseo intenso arremolina a través de mí,juntadose en mi vientre.
Mortificada en