Rudolph se marchó apenas terminamos de hacer las fotos y los videos, dándome un besote en la boca que me estremeció hasta el último de mis sentidos. -¡¡¡Gracias muchachos!!! ¡¡¡Los espero mañana en la oficina para sus pagos!!!-, estaba muy festiva Alondra. Todo había salido a la perfección y de maravillas, mucho mejor de lo que esperábamos. Mientras guardábamos nuestros equipos, Sebas se me acercó.
-Cada día estás más hermosa, Patricia-, me dijo, de frente. Me puse roja como un tomate, pen