Un tercer crimen muy parecido al que le costó la vida a mi marido, ocurrió un sábado por la noche alterando, otra vez, la calma en la ciudad. Esta vez fue un tipo malvado, que le pegaba a su novia y estaba involucrado a robos y la venta de estupefacientes. Le dispararon tres veces en la cabeza en una esquina oscura, aprovechando que no habían cámaras de vigilancia. No le robaron nada al tipo, simplemente lo mataron.
Palacios, el jefe de policía, me dijo que se trataba de un ajuste de cuenta