La boda de Alondra fue muy bonita, sencilla y emotiva. Me puse un vestido violeta muy lindo, entallado, que marcaba todas mis redondeces y curvas y dejé revueltos mis pelos. Llevé zapatos oscuros y pendientes grandes. Rudolph se puso un terno muy elegante, llevaba nuestro anillo de bodas y los gemelos que le regalé en uno de sus cumpleaños. Estaba muy hermoso. -Qué lástima que nadie pueda verte para sentirme vanidosa y orgullosa-, le dije acaramelada a su boca, colgada a su cuello.
-A mí m