Mundo ficciónIniciar sesión—No, mira, era de uno que pasaba por la calle… No resisto a la tentación de responder con sarcasmo. ¿Pero qué diantres?, ¡claro que es suyo!, ¿de quién si no? —Adrienna. No creo que sea el momento de bromear. —Sentencia severo. Uhm, vaya, ¡cuando se enfada es tan sexy!, ¿qué?, ¿he pensado seriamente algo así?, ¿ahora?, ¡Oh, vamos!, ¿pero qué problemas mentales tengo?
—¿Crees que me he vuelto una prostituta en estos cinco meses?, ¡claro que es tuyo! —Respondo. ¿Cómo pued







