Mundo ficciónIniciar sesiónCuando aterrizamos en el aeropuerto de Barajas, Rodrigo alquila un coche. No hemos vuelto a hablar. Yo no tengo nada que decir, estoy distraída e intentando buscar una solución a esta locura. Desde que estamos aquí, Rodrigo mira a su alrededor compulsivamente y usa continuamente el teléfono. Escribe mensajes sin cesar, probablemente estará informando a Liam de nuestros movimientos.
—No tiene sentido preguntarte si conoces mi direcc







