Valentina
Estoy molesta y lo expresó con mi cara de pocos amigos, mis brazos cruzados en mi pecho y una mirada asesina que le dedicó al imbécil de mi jefe temporal, quiero decirle tantas cosas, pero debo controlarme, ya que cuando explotó sale todo de mi boca menos algo bueno.
Él tiene una sonrisita de suficiencia que quiero quitarle con un puño directo a su perfecta nariz de dios griego.
También se la podemos quitar a punto de besos.
Sacudo mi cabeza, no puedo creer que mi conciencia sea ta