Olivia
•
Mis cejas se fruncieron en incredulidad al ver la noticia. Ni siquiera habían pasado veinticuatro horas antes de que Sandra empezara a difundir la noticia en internet.
Me había despertado con varias llamadas de Amanda y, como no contesté, me envió un mensaje que contenía un enlace a una publicación de blog.
Antes incluso de hacer clic en él, supe que tenía algo que ver conmigo. Pero me quedé aún más impactada al ver el titular de la publicación. Tenía las huellas de Sandra por todas pa