(Maya, tercera persona limitada)
Maya recorrió meses de mensajes sin responder, más allá del punto donde había dejado de esperar una respuesta, hasta el último que en realidad había llegado. Presiona reproducir en una de las viejas notas de voz de Vivian, Vivian riendo sobre haberse mojado con la lluvia. Maya no logra obligarse a borrarla, susurra “¿dónde estás?”
Perdón, semana loca. Te llamo el domingo.
Vivian nunca se perdió una llamada de domingo. Ni una sola vez desde que se conocían, ni si