—Vaya, por lo que veo tienes un gran admirador que ha llenado el frente de tu casa con estás horribles rosas.
—¿Qué quieres aquí? —Preguntó furiosa, no entendía porque esa mujer no la dejaba de una buena vez en paz.
—Solo vine a decirte que le he dicho al drogadicto de tu padre donde vives, será tan lindo y tierno saber que se ha reunido con su tan amada hija.
Antonella había dado la dirección al padre de Karo para que la buscara y la presionara para alejarse de Donatello, si conseguía hacerlo,