Antonella se encontraba en una casa fuera de la ciudad de Londres, al otro lado de donde se encontraba la casa de la abuela, la mujer furiosa daba vueltas por todo el lugar, mientras que la pequeña jugaba estando sobre el piso.
—Al final resultaste inútil, no se para que te tuve, si al menos hubieras sido niño.
La mujer gritaba a la pequeña, que la veía y no entendía lo que sucedía, había llamado a Cedric, esperaba que aceptara ayudarla de nuevo, estaba furiosa.
—Debí acabar de una buena vez co