Perspectiva: Emmy Martínez López
La oficina estaba en silencio, a excepción del zumbido rítmico del aire acondicionado. Tenía la tableta apoyada sobre una pila de archivos; la pantalla brillaba con un documento que se sentía pesado incluso en su forma digital. Era una propuesta de contrato multimillonaria de un prestigioso grupo de inversión de Madrid. Querían franquiciar La Cocina de la Abuela. Querían nuestro nombre, nuestra marca, nuestras recetas familiares y nuestro sello de aprobación en