Elena
El atardecer nos sorprende en las afueras del salón de celebraciones, en la parte tracera del club que Hero contrató para cerrar la ceremonia. Yo continúo con mi vestido pomposo mientras soy guiada a una habitación por Hash y Evelina. Colocan sobre la cama un vestido blanco de encaje, a primera vista se nota que es justamente mi talla. Ambas me observan emocionadas, deseando que me coloque la hermosa prenda que Hero me ha ordenado usar.
—¿Qué esperas? —me apresura mi cuñada, sentada sobr