Mundo ficciónIniciar sesión—Si sigues robándote la comida al ritmo que lo estás haciendo, no habrá nada para cenar —regañó Zinerva alejando el recipiente de verduras de su lado.
Mia hizo un puchero, pero su amiga solo le dio una sonrisa.
—Espero que no seas igual de gruñona que ella —le dijo a Isabella que estaba sentada al otro lado de la isla ayudando a estrujar papas para el puré.
Luka le había preguntado si pod&iacu







