Mundo de ficçãoIniciar sessão—No pareces muy contento —comentó Giovanni mientras miraba la expresión de frustración en el rostro de Luka.
Se recostó sobre su sillón de oficina con los brazos cruzados en el pecho. Que mejor que el sufrimiento de su amigo para distraerse, porque trabajar no estaba funcionando.
Después de haber pasado toda una semana sin hacer nada más que pasar el día con Mia, no podía acostumbrarse a estar lejos de ella. Cinco días habían pasado ya, desde que regresaron del Lago de Garda.







