23
Carlos
El suelo bajo mis pies crujía bajo el peso del lobo negro y el lobo marrón que corrían por el bosque esquivando los escasos pinos nevados de alrededor, la nieve aquí era tan común que dejaba de ser especial.
El lobo corría atrás de mí en un intento de alcanzarme y derribarme, sin tener conocimiento que en realidad yo podía correr mucho más rápido, cansado de esto me di la vuelta y lo derribe de una vez por todas, no sin recibir un golpe por su parte, el lobo enojado y frustrado camino