—De acuerdo, perfecto, solo hablaremos de negocios, ¿Cuánto recibes por un beso tuyo? —Él no se iba a rendir tan fácil.
—Tengo pareja. —Rueda sus ojos.
—Eso no puedo dártelo, te quiero solo para mí. —Se muerde el labio inferior ligeramente.
—¿Quieres tener a tu futuro esposa y a mí? —Se ofende
—Yo… —Lo deja sin palabras.
—Eso creí. —Suspira—. ¿Por cuánto tiempo piensas quedarte? ¿Ya tienes donde dormir? —Se escucha muy interesada.
—No lo sé, ¿tienes planeado hospedarme en tu hogar o quieres sab