—Pero no vivimos en ella —contradice Holly.
—Pues pronto estaremos nadando sobre ella —coquetea subiendo las escaleras.
—¿Nos meteremos al jacuzzi? —Se emociona.
—Algo mucho mejor que eso, pero si quieres te preparo el jacuzzi. —Llega al segundo piso y se dirige a su habitación.
—Ojalá tengas un jacuzzi en la oficina, porque quiero liarme con mi jefe —runrunea Holly.
—Podría ayudarte con eso, soy el profesor sexy de la seducción, tu jefe caerá a tus pies. —Abre la puerta de la habitación, la ci