—Los chicos no han llegado Mónica y necesito que me acompañes a buscarlos —pide Samantha.
—Son las… —revisa su teléfono—, van a ser las once, mañana hay una boda, no pueden llegar tan tarde, un novio con ojeras no se verá bien en las fotos.
—Tomemos un taxi, al club de strippers más cercano y popular. —Toma la muñeca de Mónica y tira de ella cerrando la puerta detrás.
—Estoy en sandalias y pijama Sam —se queja—, ¿Y como sabes que están en un club de strippers? Sabía que nosotras también debíamo