Mundo ficciónIniciar sesiónA Ascher le encantaba cuando era ella misma y no era manipulada por las cochinas palabras de su padre, quién solo sabe envenenar su oído para conseguir lo que quiere.
—Cuando reúna a los nuevos socios para que compren mi parte en la empresa de Holly, la invitaré, espero que acepte —dice Ascher.—¿En serio? —Lo abraza con emoción—. Gracias. —Besa su mejilla varias veces.—Preciosa… debo trabajar. —La aparta un poco.—Lo siento. —Se separa y corre como nena a






