Capítulo 30
Mara:
El silencio se había apoderado de nosotros. Seguíamos en aquel apartamento con la mirada fija en el anillo reluciente de Stefan. En mi cabeza no cabía ninguna teoría que pudiera encajar con su aparición en aquella habitación. Todo el tiempo, muy en el fondo, había esperado encontrar, en el más recóndito de los casos, que mi padre tuviera una amante, no que mi ex prometido hubiera estado justo enfrente del hotel donde mi padre se hospedaba.
—¿Estás segura de que es de él? —vol