Capítulo 20
Lucio:
El olor a comida casera invadió mis fosas nasales incluso antes de llegar a mi departamento. Por un segundo pensé que serían mis vecinos, pero cuando abrí la puerta el aroma se intensificó.
—Gracias al cielo no entraste con una chica o esto se habría vuelto un pelín incómodo. —dijo mi hermano Marcos en cuanto atravesé la puerta de la cocina.
Llevaba un delantal negro, seguro que lo había traído de su casa.
—¿Cuánto tiempo llevas aquí? —pregunté tras darle un abrazo.
—No muc