Capítulo 18
Mara:
El ascensor comenzó a precipitarse hacia abajo. Creía que íbamos a morir, que al llegar al último piso volaríamos en pedazos y nuestros cuerpos acabarían fundidos en el pavimento. Ni siquiera grité, no tuve tiempo, solo me aferré a lo que tenía más cercano, a Lucio. Sus fuertes brazos me envolvieron en un abrazo tan fuerte que me sentí parte de él. Incluso pude sentir nuestros corazones latiendo con fuerza, juntos, compenetrados.
De repente todo se detuvo de golpe. Nosotros n