43: Una barrera entre ambos.
Leander.
La ansiedad no cabe en mi pecho. No solo porque Near no quiere hablar, y casi ni lo siento, sino porque nos hemos detenido en un punto específico para esperar a mi compañera, y aun no regresa.
No obstante, al pasar unos minutos la vemos venir. Suspiro. Su olor embriagante me envuelve y ahora es que puedo entenderlo. No podíamos olerla antes, eso seguramente tenía a Near perdido.
—Es un escorpión —nos dice, y asentimos—. No es malo, solo pensaba que era una humana, ustedes renegados… Cr