Emperatriz entró a la habitación donde tenían a Rogelio, ella al verlo se impresionó, estaba conectado a aparatos que le medían su presión arterial, tenía puesto el oxígeno, el escenario se veía realmente desgarrador.
Ella se acercó lentamente y lo miró, estaba dormido, se veía indefenso, incapaz de hacer algún daño. Pensó en voz alta:
“ Es un hombre tan atractivo, joven aún, tiene todo para ser feliz, ¿Por qué no puedo enamorarme de un hombre como él? En apariencia es el hombre perfecto para c