Capítulo dieciséis. ¿Estás celoso, Thiago?
Amber pasó la mirada de uno a otro hombre, los dos parecían toros de lidia dispuestos a enfrentarse a muerte en el estacionamiento de la compañía. Los dos parecían olvidar que no estaban solos en el lugar.
—Mierda Amber, creo que se te ha juntado el ganado —dijo Andy en tono bajo y cómplice.
La mujer luchó por sofocar una risita, pero no pudo.
—¿Qué mierda hace Thiago aquí, no se había marchado ya? —le preguntó Amber a su mejor amiga.
Andy la miró en silencio y pensó en la mejor respuesta para