Por Antonella
Supe que Fabrizio se moría de ganas por conocer mi casa.
No pude impedir que venga.
Tampoco quise excluirlo.
Estaba aturdida y creo que él no estaba mejor que yo.
Sus hijas, pese a la mierda que desparraman Pía y Teresa, son maravillosas, en realidad nunca dudé de eso, solo basta escuchar a Teresa y sé que es lo contrario de lo que ella dice.
Cuando estábamos saliendo de la oficina de Anita justo llegaba Fabián.
Cuando le presenté a Fabrizio, se dio cuenta que era mi Fabrizio, no