—¡Escúchame bien cazador, mi hermano jamás sería capaz de obligar a alguien hacer algo que no quiere!.
—¿Eres, Zefora Corwin?.
—No me importa si eres mi mate, pero te juro que te mataré si le pones un dedo encima a mi hermano.
—¿Qué, el es tu mate?. —dijo Jessica apareciendo. —¡Vaya!, y tu que tanto los odias.
—Jess, por favor, no estamos para bromas.
—Lo siento. —dijo guardando silencio.
Esto no estaba para nada bien, esto iba de mal en peor, ahora no solo los alphas estaban detrás de Bastián